Esta “Chiringa” se suma a la guerra de “blogazos” de Vladia…

Publicado: 24 noviembre, 2010 en blog, blogosfera, chiringa, Cuba
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Tomada del Blog de Vladia

Leyendo este Post de Vladia se puede comprender porqué  la plataforma de la blogosfera cubana, lejos de un divertimento o autocomplacencia personal, es sin lugar a dudas un punto de referencia obligada al desenvolvimiento de los acontecimientos en la isla.

Si cierto es que el ritmo Twitter es mucho más inmediato, periodisticamente hablando, no se puede dejar al margen el espacio de los blogs donde constantemente se hace “a diferentes miradas”, un acercamiento mucho más crítico y arriezgado de los acontecimientos que se viven en Cuba a cada momento.

Hace apenas dos semanas, y a la luz de esta realidad nació  “La Chiringa”. Un espacio abierto al debate, la reflexión, y la retroalimentación entre todas las partes, ( las que existen y las que están por surgir), un lugar para la confluencia de criterios donde a verdad limpia se contraataque la manipulación mediática que a cada día se nos trata de imponer.

Sin más explicaciones que las de  la autora de este magnífoco trabajo, esta Chiringa se suma a la guerra de “blogazos”.

“La Chiringa”, desde La Habana

Si de “blogazos” es la guerra que se nos hace, ganémosla a “blogazos.”

Por Vladia Rubio
Linkeando por el ciberespacio, encontré no hace mucho los puntos de vista de alguien que comentaba acerca de cómo conducirnos ante el nuevo escenario de confrontación sobre el tema Cuba aparecido en la blogosfera.

El articulista interrogaba: “Evidentemente hay que defenderse, pero cómo, porque cualquier respuesta parece contribuir a la celebridad que quiere evitarse: si los refuta los valida; si los ignora los confirma; si son reprimidos se potencian y si no son reprimidos también se potencian.”
Ante ese supuesto callejón sin salida, el propio autor proponía una solución: “solo el desarrollo cultural del sujeto bien informado sirve de antídoto al veneno de la propaganda bloguerizada.”
No coincido exactamente con él. Suena bonito pero pudiera resultar una preparación artillera contra gorriones. Ni siquiera creo que se necesite permanecer atado al más actual acontecer noticioso, y tampoco engordar desesperadamente el acervo cultural para estructurar contra respuestas a tal “ofensiva”.
Ahora que, felizmente, encuentro la posibilidad de acceder sin mayores complicaciones a bitácoras como Generación Y -oportunidad que, según mi humilde parecer debía haberse propiciado hace mucho-, me persuado luego de leer post tras post, que bastan el sentido común, el apego a la honestidad y ese sentido de amor patrio -que no necesariamente es sinónimo de posiciones políticas, ver Martí- para desmontar sus mensajes. No hablo ya de la autora, porque el prestigio y crédito se lo confiere a cada cual su propia obra, no los premios. Que lo diga si no García Márquez, quien esperó más de una década para recibir el mismo premio Ortega y Gasset conferido a esa muchacha desconocida.
Es cierto que a quienes nos movemos en las redes sociales desde Cuba y por Cuba, no nos asiste el apoyo tecnológico y financiero que sustenta a los diseños mediáticos y las campañas gestadas desde la otra orilla. Sin duda, esa falta de paridad en el acceso a los recursos limita el eco de nuestras voces: se puede hablar claro, pero se escucha bajito.
No debería entenderse que me refiero a defensas a ultranza de absolutamente todo lo que acontece en el ámbito nacional, porque estaría calzando exactamente el mismo zapato de la unilateralidad que lleva los pasos de Sánchez Cordero. Basta con testimoniar lo que vivimos, con sus matices y claroscuros, con la riqueza infinita de esta realidad nuestra, para tener ganada la principal parte de la batalla, que nunca sería frente a un puñado de cibercontra, sino a favor de la verdad sobre Cuba.
Ante esos que no aspiran a debatir sino a torcer a toda costa el destino elegido por la inmensa mayoría de los cubanos (“¿Por qué no podríamos hacer un capitalismo sui géneris?” Yoani Sánchez en entrevista concedida a Mauricio Vicent, de El País), ante los que tergiversan de manera burda el momento que vivimos, la posición es bien distinta. Enrique Ubieta, director de “La Calle del Medio”, la concretó de manea diáfana y certera: “El diálogo es para encontrar un espacio común de convivencia; el debate para clarificar posiciones divergentes o contrarias. Ambos presuponen el respeto al derecho ajeno y excluyen la imposición. Pero si el objetivo no es convencer, sino imponer, si el país o la persona que discrepan tienen como único fin de sus actos el derrocamiento de su adversario, la toma del poder, si existe una intención expresa de subversión, entonces hablamos de confrontación y del derecho de la Revolución a defenderse.”
Sin embargo, en nuestros intentos por hacerle espacio a ese periodismo ciudadano del que hablo, quizás pudiéramos contar con otros apoyos que no requieren de recursos materiales pero si de dedicación, convencimiento y compromiso. ¿Por qué, por ejemplo, aun son tan escasos los periodistas que utilizan esta u otras plataformas para contar, narrar y cronicar la vida en la Isla?, ¿por qué no abundan y se diversifican los comentarios de los visitantes en nuestras bitácoras? Es verdad que la conectividad permanece limitada en el país -y sobre ello daré mi opinión próximamente-, pero al menos los colegas que tienen posibilidades de navegación,  pudieran aportar sus propios puntos de vista -no necesariamente coincidentes con los autores. Porque me tropiezo a diario en esta bitácora casi siempre con los mismos visitantes, quienes, desde distintos ángulos, reiteran sus mismas posiciones.
Qué bueno sería encontrar una mañana que mis compañeros de profesión están también dialogando con aquellos que aquí comentan, y que, por lo regular -no digo todos-, van o vienen de otros blogs donde ya dijeron algo parecido. Qué bueno sería que como mismo algunos periódicos y sitios digitales usan de fuente a esos que posteando hacen activismo político contra la Revolución cubana,  también nuestros medios de comunicación pudieran nutrirse de las bitácoras que junto a ellos pretenden tributar a la construcción colectiva de sentido, adecuándose al nuevo sensorium, al decir de Jesús Martín-Barbero.
Alguien que no ama  la tierra donde nació, recientemente se complacía en apuntar la inexperiencia de los cubanos ante este tipo de enfrentamientos a activistas políticos con máscara de bloggers. Y es verdad, nos estrenamos en estas lides, que algunos sobredimensionan hasta concederles la importancia que no alcanzan;  y otros minimizan o simplemente pretenden ignorar; imitando al avestruz. Yo, por mi parte, evocando aquella histórica  exhortación martiana: “De pensamiento es la guerra mayor que se nos hace: ganémosla a pensamiento” opto por adecuarla a la presente coyuntura: Si de “blogazos” es la guerra que se nos hace, ganémosla a “blogazos.”

comentarios
  1. jorgearce dice:

    Aquí está la sustanciación de lo que he tratado de referirle en mi anterior comentario, por supuesto que salvando la distancia en el tiempo. El hecho se presenta de la siguiente forma: ( ojo, véalo como si estuviera en los zapatos de esos dos cubanos igualito que usted y yo, no lo tome como lo que usted representa en su blog, por favor), esos dos cubanos, decía, aprovechan la oportunidad que le brindan al evento la presencia de disímiles medios de difusión de noticias en el plano internacional, para usarla como plataforma sin pagar por los derechos de transmisión del mensaje escrito en el cartel referido por usted en su blog: “democracia para Cuba, ya !”. No entiendo por qué usted piensa o imagina que esos dos cubanos, como usted y como yo, ni más ni menos, aunque no residan en la isla, estaban necesariamente allí convocados por la repetida mafia de Miami, como le llama el dictador en Jefe. Acabe de comprender que hay personas que piensan con su propia cabeza y que no necesitan ni un partido ni un comité central, DOR incluido, que les dicte en periódicos, fachadas ,cartelones o mesas redonda cómo comportarse, como pensar, como reaccionar o como estirar los pies. Es simple. Esas personas piensan como yo, o sea, democracia ya, en Cuba, señor, es hora. Esas personas con 80 años dirigiendo un país durante los últimos 50 años no han logrado nada, en absoluto, todo lo contrario, han maniatado las fuerzas productivas cubanas, el pensamiento, la idiosincracia, la religión, todo. Por eso pienso que es hora de que dejen los cargos y los demás “mangos bajitos”, ya cogieron lo suyo, ya rsolvieron su problema, ya hicieron o deshicieron lo que les dió la gana. Por esas razones y otras como la falta tremenda de libertades civiles es que pienso que debe haber democracia en Cuba ya. Y si pienso así y no voy a reuniones del partido, ni la juventud, ni a mesas redondas, ni soy de ningún comité y leo y también investigo lo que me venga en ganas, como alguien me va a decir que he sido “enviado” y “pagado” por una mafia miamense ?. Es una deducción estúpida que nace de la propia estupidez de quien lo piensa realmente ( perdone si usted lo piensa realmente, lo dudo ).
    Y una última cosa, señor Carlos. Tiene noticia por hanerlo leido alguna vez un documento llamado “Declaración Universal de los Derechos Humanos ?. Dios quiera que lo haya leido alguna vez porque si es así podrá recordar que en ese documento se reconoce el derecho, por supuesto inalienable, de todas las personas a fijar su residencia donde deseen. Esta preceptuación de un derecho civil, reconocido internacionalemnte y aceptado por el propio gobierno cubano, le confiere el derecho a esos dos cubanos, que usted ha llamado, que decir llamado, insultado como apátridas. Usted tiene dos razones para llamarles apátridas de la misma forma que me está insultando a mí. Uno, porque repite lo que escucha. Usted no se ha tomado el trabajo de obtener información literal de esa palabra, por eso la emplea. Gramaticalmente está mal empleada, porque le ilustro, apátrida es la persona humana que ha sido desprovisto de nacionalidad de nacimiento o naturalización por una razón punible. Luego, cómo usted sabe que el gobierno cubano _que es lo mismo que los tribunales cubanos_, dictó sentencia privando de la nacionalidad cubana a esos dos sujetos ?. Dos; el apelativo ha sido empleado desde los años 60′ aún antes de usted nacer, para insultar y callificar a muchísimos cubanos que fueron afectados por las leyes de nacionalización cubanas y perdieron todos sus activos, consiguiendo emigrar al extranjero, mayoritariamente a los USA; de modo que el mismo se convirtió en un emblema radical para insultar a los emigrantes y en una intimidación a los que se quedaban. Usted, de escucharlo una y otra vez en plazas y discursos, los repite, no le importa cuán fuera de lugar esté. Simplemente esas dos personas piensan distinto de usted, simplemente. No por eso están descalificados. Los descalifica usted pero no lo merecen, de la misma forma que no lo merezco yo.
    Ignoro quiénes sean, no piense que los defiendo a ultranza por conocer sus identidades, en absoluto. Sólo estoy tratando de separarles las pestañas de sus ojos adormecidos por los interminalbles discursos repitiendo lo mismo: Venceremos, hay que aguantar, el imperialismo tiene la culpa; este pueblo tiene derecho a la victoria, la victoria será nuestra…” bla, bla, toda esas sarta de slogans tendientes a encubrar el sentimiento de las masas, de la muchedumbre. Y hay que reconocerlo: Lo logró !.

    • Jorge, aunque me pareces demasiado pesimista, te confieso que muchas de las cosas y criterios que a veces me reprochas yo también los comparto. Ojalá y algún día pudieramos sentarnos a conversar sinceramente y sin predisposiciones por niguno de los lados, como dos buenos cubanos que somos, para poder debatir tantísimas cosa que casi son imposibles de traer a este pequeño espacio. Ojalá jorgito, de verdad. Yo no perderé la esperanza de tomarme un café cubano contigo y poder escucharte, para que también me escuches a mi. Me parece justa y sincera la oferta, y en campo neutral. No lo crees???
      Saludos,
      Carlos Alberto

      • jorgearce dice:

        Vale, vale la propuesta aunque por el momento, atendiendo a mi ecepticismo, no la veo ni remotamente cerca. Es lo que debe aspirar todo buen cubano: sentarse a conversar amigablemente con una taza de café humeante por medio compartiendo temas en que preferiblemente no haya convergencia ( sería muy aburrida el diálogo cuando todos los integrantes asienten con la cabeza igual que hacen los caballeros de la Mesa Redonda cuando uno de los dirigentazos está al habla); porque los cubanos que quieren a Cuba con el corazón han de ver en el otro a un hermano, no a un enemigo sólo por decir Viva USA !; pensando sin límites, abiertamente, tolerablemente es como únicamente se reconstruye lo que hay destruido, y me refiero a dos generaciones de cubanos.
        Esa conversación la prefiero con las palmas como telón de fondo bajo la rica sombra de un mango muy frondoso ( sin que goteen, eh ?).
        Espero que hayas refrescado en tus vacaciones.
        Nos vemos en la red.

  2. jorgearce dice:

    Seguro, seguro que sería el comienzo del fin del manto oscuro de odio y división entre nosotros, los cubanos, iniciado desde los mismísimos primeros días de 1960. Por supuesto que lo mejor sería allá y no aquí porque es el mejor telón de fondo para que una conversación entre dos colocados con un muro por medio, no se convierta en un acto de demagogia.
    Gracias y espero que hayas “refrescado”. Te invito a mi blog: http://wwwsitiocomplicado.blogspot.com; saludos y nos vemos en la red.

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