La irresponsabilidad viaja en lanchas rápidas (IV parte y final)

Publicado: 14 abril, 2011 en Cuba, emigración, Estados Unidos

El delito organizado deja secuelas

El contrabando humano, como una de las modalidades de la emigración ilegal, incide negativamente en la sociedad cubana, constituyendo uno de los factores que no pueden desestimarse en este panorama de crisis demográfica que sufre el país.

Un reporte de la agencia DPA señala que entre octubre de 2005 y septiembre de 2007 llegaron a territorio norteamericano casi 77 mil cubanos, gran parte de ellas consideradas fruto de actividades de tráfico.

Por otra parte, a decir del doctor en Ciencias Filosóficas José Luis Martínez Barroso, las personas que emigran son por lo general jóvenes, con un nivel cultural alto o medio. Esto constituye una fuga de fuerza de trabajo. Además, su impacto en la vida nacional no solo repercute en el orden económico, sino también en la familia.

“Si decimos que la familia es la célula fundamental de una sociedad, entonces cada persona que se nos va es un golpe, una ruptura interna, un gran desgarramiento. Imagínense cuando esa pérdida usted la multiplica nacionalmente”, concluyó.

Aunque muchos logran arribar satisfactoriamente a los Estados Unidos, hay otros que viven situaciones de alta vulnerabilidad que originan trastornos psicológicos y físicos, fundamentalmente en los niños. Las historias aquí reflejadas reafirman que no todo es color de rosa.

Uno de los casos más tristes y de mayor resonancia pública ocurrió en agosto de 2005 cuando treinta y un cubanos murieron en alta mar durante una operación de contrabando de personas que serían conducidas ilegalmente al territorio norteño.

Las consecuencias no solo tiene efectos negativos en Cuba, sino también en los Estados Unidos. Una ola de robos de embarcaciones se ha desatado en diversas ciudades de la Florida.

Los traficantes, muchas veces, trasladan a los cubanos mediante lanchas robadas por ellos mismos. La agencia cablegráfica Notimex afirma que en el 2007 fueron reportadas en esta región mil 200 embarcaciones usurpadas, un aumento del 30% en relación al año previo, según datos de la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC).

John Humphreys, de la sección de investigaciones de dicha comisión, expresó a la agencia de noticias AFP que las naves más buscadas son los yates medianos o pequeños, no más de 12 metros de largo, que son más fáciles de maniobrar.

La violencia en la región azteca producto de este ilícito negocio constituye otras de las aristas del problema. Así lo evidencian las declaraciones que realizó a Notimex el mismo gobernador del estado mexicano de Quintana Roo  Félix González. “Este territorio es un trampolín para indocumentados cubanos y los crímenes que se generan en la zona es debido a las pugnas que se establecen entre los clanes de traficantes”.

El control del jugoso negocio que representa el tráfico de cubanos es motivo de rencillas entre estas redes delictivas, pues además, constituye una cobertura habilidosa del narcotráfico. “Históricamente la línea costera de Quintana Roo ha sido la ruta principal de cocaína desde Colombia a Estados Unidos, de ahí que con tanta facilidad se mezclen ambas actividades delictivas”, denuncia en su versión digital el diario mexicano Por esto!

Lucha contra la ilegalidad

Una labor encomiable realizan las Tropas Guardafronteras de Cuba al proteger las aguas y el territorio nacional del contrabando humano. Una fuente autorizada de esta organización nos cuenta cómo se enfrentan día a día a este mal.

“Nosotros trabajamos contra las actividades de contrabando humano de dos formas diferentes: a partir de información previa y cuando no la tenemos. Si sabemos que hay algún plan de preparativos de salida ilegal del país, rápidamente se informa al sistema de investigación para ubicar a las personas. Ya localizadas, les damos un seguimiento. Lo principal aquí es neutralizar antes de que se produzca el hecho. Esto nos da cobertura para encontrar a las personas. Al frustrar la actividad en tierra, el lanchero automáticamente deja de entrar.

Lo contrario sucede cuando se detecta el medio ya entrando por el punto de observación visual. La primera problemática es que inicialmente no se sabe para qué punto en específico va la lancha. El radar te va mostrando su ubicación, la distancia de la costa y más o menos se va determinando con la carta náutica el lugar exacto al cual se dirige”.

-¿Qué labor de enfrentamiento realizan las Tropas Guardafronteras de Cuba ante las embarcaciones que llegan a nuestras costas para realizar operaciones de tráfico humano?

“Las indicaciones del Ministro no permiten abordar estas embarcaciones, ni colisionarlas y menos hacer uso de armas de fuego. Las lanchas han sido capturadas por roturas de ellas mismas. Se meten en el arrecife o en las arenas, se para el motor y eso hace que ellos no puedan abandonar el país. Automáticamente ahí sí se capturan. Muchas de estas encallan en la costa a pesar de que operan con las últimas tecnologías”.

-¿Cómo cuáles?

“Utilizan los sistemas de posición global (GPS en siglas en inglés), aparato que marca con exactitud las coordenadas geográficas para orientar la lancha hasta el lugar de la salida ilegal. También emplean celulares, algunos con identificador de voz, así como las naves más modernas, con motores fuera de borda y con sistema satelital que alcanzan velocidades superiores a los 150 kilómetros por hora”.

-¿Cuál es la actitud que asumen estos traficantes en el momento de su detención?

“En todas las experiencias en las que he participado, ellos alegan que no son lancheros o que solo querían sacar a su familia, pero ¿cómo respondes a las cuarenta personas que te estaban esperando? Cuando reconocen la actividad dicen que desean quedarse por problemas económicos, que el modo de vida en el exterior no era como ellos esperaban, y miles de formas más de justificar el tráfico. Entonces te hablan del organizador de aquí, el de allá, etc. Y a los efectos te dicen que también son víctimas”.

-Tenemos entendido que muchas personas con residencia en el exterior utilizan el tráfico en un viaje de retorno hacia Cuba. ¿Cómo es posible esto?

“Mira, se está dando el caso de las personas que quieren regresar a Cuba porque no se adaptan al modo de vida norteamericano. Entonces se dedican en un intervalo de tiempo a reunir una x cantidad de dinero para retornar a la Isla, enfrentándose a las medidas que se puedan tomar con ellos aquí. En los últimos meses ha habido un aumento del tráfico de personas que desean venir a quedarse, pero sería de igual forma una entrada ilegal en territorio cubano”.

Crimen y castigo

La Comisión Mundial sobre las Migraciones Internacionales, creada en el 2003 con el apoyo de la Organización de Naciones Unidas, exhorta a todos los países a condenar severamente a los traficantes de seres humanos. Sin embargo, muchos estados no poseen la voluntad, los recursos o capacidades para combatir efectivamente este mal.

Cuba ha dado verdaderas pruebas de su compromiso con el combate del tráfico de emigrantes. El 26 de febrero de 1999 la Asamblea Nacional del Poder Popular aprobó la Ley 87, la cual plantea en su artículo 347, apartado uno, la sanción de diecinueve a veinte años para quien penetre en territorio nacional con cualquier tipo de medio de transporte, con el fin de extraer a otras personas.

El apartado dos dispone la sanción de veinte a treinta años de prisión, o la privación perpetua de libertad, si el que realiza estas acciones porta un arma o un instrumento idóneo para la agresión; o si al cometer el delito emplea violencia o intimidación contra las personas o fuerza en las cosas; o si pone en peligro la vida de las personas; o si se producen lesiones graves o la muerte de alguien; o si entre los que se transportan hay menores de catorce años.

Mientras, el apartado dos del artículo 346 sanciona, con privación de libertad de siete a quince años, a todo el que sin estar legalmente facultado para ello, y con ánimo o interés lucrativo, organice o promueva la salida de personas que se encuentren en el territorio nacional, con destino a terceros países.

Además, con el objetivo de instar al gobierno norteamericano a que condene con más ahínco el contrabando ilícito, el estado cubano le presentó en el año 2000 una propuesta de acuerdo para combatir este negocio, la cual ha sido reiterada en otras tres oportunidades. Todas han sido rechazadas.

Autores: Estudiantes de Periodismo de la Facultad de Comunicación de la Universidad de La Habana

Vía: Destino Cuba

Vea también:

La irresponsabilidad viaja en lanchas rápidas (I parte)

La irresponsabilidad viaja en lanchas rápidas (II parte)

La irresponsabilidad viaja en lanchas rápidas (III parte)

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