¿Chiringa de alto vuelo?

Publicado: 27 abril, 2011 en blog, blogosfera
Etiquetas:, , , , ,

Junto a Bobby Ristov, Sultán Kosen y una amiga de la Fundación Cuba-Amor

Crear este blog ha sido, se pudiera decir, una de las mejores iniciativas que he tenido para mi satisfacción personal y profesional. Reconozco que con sus imperfecciones, las que poco a poco seguirán perfilándose por el camino de la corrección de errores, “La Chiringa de Cuba” ha emprendido ya con certeros pasos su camino hacia la madurez como publicación online alternativa.
Ayer fue un día especial para mí, pues en un descuido casi no me percato de que ya La Chiringa sobrevolaba los 10 000 pies de altura, estadística revertida en igual cantidad de entradas al blog desde sus inicios hace solo seis meses atrás. Y si digo especial no es tanto por llegar a la interesante cifra cerrada, pues generalmente no soy de los que trabaja para subir en numeritos y banderitas, sino que la nota más ALTA del día, como si de manos del destino corriera nuestra suerte, la dio precisamente Bobby Ristov, representante de la Fundación Cuba-Amor, quien tuvo la cortesía de invitarme a compartir junto a sus amigos y colegas la compañía de Sultán Kosen, el hombre más ALTO del mundo.
Festejar un acontecimiento así para este blog junto a Kosen fue definitivamente EXTRAORDINARIO. Una sorpresa de la vida o de no sé quién, pero sin lugar a dudas es algo que no podré olvidar jamás.
La invitación fue más allá de lo formal, pues el señor Ristov de manera muy práctica y casi sin que me diera cuenta me integró en su equipo de trabajo haciéndome sentir como uno más de la familia, y después del imprevisto surgido en el Hospital Oncológico de La Habana, donde Cuba-Amor pretendía regalar a los niños enfermos de cáncer un momento especial de gozo y alegría junto a Sultán y varios payasos, nos dirigimos hacia la Casa del Habano a relajar tensiones, un lugar donde Sultán y la familia Ristov siempre han sido muy bien acogidos.
Allí puede fraternizar mucho más con los miembros de la Fundación, conocer con lujo de detalles sobre algunos proyectos que acometen, y de otros planes futuros hacia donde están encaminados como organización solidaria con Cuba. También como es lógico, ansiaba el momento oportuno para tomarme una foto junto al gigante humano, deseo que finalmente se vio cumplido cuando pude tomarme varias instantáneas no solo con él, sino con el propio Bobby y algunos de sus muchachos.
Antes de retirarme no podría dejar en vilo la oportunidad de gestionar la añorada entrevista, y a la espera del traductor de idioma turco Bobby me fijó una cita con el resto del equipo para las diez de la noche de ese mismo día en el Hotel Nacional de Cuba, lugar donde se encuentra hospedado Sultán Kosen.
Acudí puntualito, una vieja costumbre de guajiro nacionalizado habanero que tengo, y cuando al rato se apareció Bobby, nos invitó a subir a la suite de Sultán mientras llegaban los demás miembros del equipo.
Mi añorado traductor no fue de los que hicieron su presencia, por lo que de momento pensé que la noche perdería ese brillo con el que me la había imaginado. ¡Fue todo lo contrario! La habitación de Sultán no era una cualquiera. Se trata de la histórica habitación que ha acogido a través de los años a muchas personalidades, aunque confieso que los que más me llamaron la atención fueron los ya fallecidos capos de la mafia Charles Lucky Luciano, Albert Anastasia y el mismísimo Meyer Lansky.
Allí mismo, pero medio siglo después estábamos un grupo de amigos conversado temáticas variadas, disfrutando de la amplia variación de a TV por cable, pero más que nada consternados con ese hombre que a pesar de la colosal estructura del Hotel Nacional, tenía que encorvarse cada vez que intentaba traspasar de una inmediación a la otra.
Salimos pasadas las once de la noche y la jornada terminó muy cerca del lugar, para ser exactos en Salón Rojo del Hotel Capri, donde una vez más los flahes de las cámaras digitales y los celulares iluminaron incesantemente la estancia en el agradable cabaret. A ritmo de puro sabor cubano y entre asombros constantes, Sultán rió, se fotografió, y se divirtió de manera muy natural con el show conducido por la locutora de televisión Edith Massola, acompañada del sonido y coreografías de los chicos y chicas de PMM.
Yo, que reconozco no haberme sentido muy bien a pesar de no ser ese el ambiente que mejor me queda, me di la noche como una celebración de ALTURA junto al único ser humano del planeta que sin mucho esfuerzo puede empinar una chiringa mucho más ALTA de lo que hasta hoy yo mismo he podido echar a volar. ¿Qué cuanto camino queda por andar? El tiempo será mi mejor testigo.

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s