Carta a un joven que se va

Publicado: 21 junio, 2012 en Cuba, emigración
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Cuba

Por Rafael Hernández en La Joven Cuba

Ninguno tenga en poco tu juventud, sino sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren.

San Pablo, Epístola 1ª a Timoteo, cap. 4, vers. 12, 16.

Seguro no recuerdas la caída del muro de Berlín, pues quizás naciste en ese mismo año o cuando más terminabas la primaria. Para ti y tus amigos, la muerte del Che es un acontecimiento tan remoto como lo era la Revolución rusa para los que nos fuimos a alfabetizar en 1961. Tan remoto como el siglo pasado. Aunque celebraste el nacimiento del nuevo milenio, te sientes más del siglo XXI que del XX. Si alguien te dijera que eres un cubano de transición, lo mirarías con extrañeza. (Te comento que esa frase despedía cierto resplandor en los años 60; ahora no tanto). En cambio, si alguien te preguntara si eres un ciudadano del Periodo especial, quizás te encogerías de hombros o le harías un comentario mordaz, pero en el fondo estarías más de acuerdo. La mayor parte de tu infancia y adolescencia han coincidido con ese Periodo especial, que a diferencia de los viejos, a ti no te ha tocado vivir como malos tiempos o incluso derrumbe de ilusiones, sino como único horizonte de vida. En estos 22 años, que vienen siendo como una generación y media, según los expertos, no has recolectado epopeyas como Playa Girón o la Crisis de Octubre, ni siquiera la guerra de Angola. Sientes que la mayor diferencia con los viejos, sin embargo, no ha sido la falta de aquellas gestas, sino de aquellos sueños. Esa épica revolucionaria se aleja más de ti mientras más la televisión vacía sus imágenes repetidas en la pantalla, las has visto tantas veces que no te dicen nada. Pero no es tanto eso lo que te falta, sino los proyectos que otros antes de ti pudieron hacerse. Cuando llegaste, todo estaba hecho, armado, por los que habían demolido lo viejo (lo que para ellos era “el pasado”), construido y reglamentado el orden nuevo. Tú, que no llegaste a tiempo para aquellas edificaciones, piensas que aquel país inventado por otros (para ti, “el pasado”) ya no existe, y solo sobrevive un orden viejo, más bien irremediable. Lo peor, sin embargo, no es haber nacido en un orden preestablecido, porque eso le pasa a todo el mundo, sino tus inciertas posibilidades de cambiarlo. En todo caso, no quieres invertir tu vida intentándolo, porque no tienes otra que esta; y aspiras a conseguir un techo propio, un empleo que te guste y te permita lo que puedas con tu capacidad y esfuerzo, sin penurias de transporte y luz, y planear para irte de vacaciones a alguna parte una vez al año, aunque tengas que quitarte de otras cosas. Piensas que la única manera de asegurarte esa vida es saltar por encima de este horizonte y buscar otros.

No sé cuándo lo decidiste -y quizás una parte de ti todavía duda. Puede ser que se te haya ocurrido la primera vez cuando supiste que un amigo tuyo ya no estaba aquí; cuando, en un encuentro con viejos compañeros de clase, se pusieron a inventariar al grupo, y ahí se dieron cuenta de que muchos se habían ido. O porque a tu pareja se le ha metido en la cabeza y no para de hablar de eso el santo día. O porque esa misma pareja se ha hecho ciudadana española, y con ese pasaporte ya pueden irse a vivir a Europa o a cualquier país, hasta los mismos EE.UU.. O porque tus parientes en Miami, Madrid o Toronto pueden darte una mano. O porque simplemente necesitas respirar otro aire.

Esta carta parte de creer que piensas con tu propia cabeza. Mi intención no es disuadirte, ni hacerte advertencias, ni mucho menos endilgarte un discurso patriótico. No pretendo hablarte como tu padre, consejero o guía espiritual; ni como mensajero de una fe religiosa, verdad revelada, voz de la experiencia o autoridad de maestro. Te invito a pensar entre los dos tus razones, pero sobre todo el contexto y significado de tu decisión de irte del país. A poner en situación tus argumentos, para sacar algo en limpio que, tal vez, pueda servirte. No creas que lo hago solo por ti. Tengo mis propios motivos, porque tu decisión de partir nos implica a todos, y sobre todo a los que no hemos pensado nunca en irnos.

Te propongo primero que miremos juntos lo que tenemos alrededor.

Oyes decir que los jóvenes no tienen valores, reniegan del socialismo, se quieren ir del país y no les interesa la política. Quizás los que así piensan identifican valores con sus valores, la política con movilizaciones y discursos, la defensa del socialismo con determinados mandamientos -entre otros, que este sistema es solo para los revolucionarios comprometidos, que un ciudadano cubano solo lo es mientras resida en la tierra donde nació, o que disponer de otro documento de viaje equivale a ponerse a las órdenes de una potencia extranjera.

Te advierto que los que así razonan no son nada más “algunos funcionarios”, sino muchas otras buenas personas, íntegros ciudadanos, para quienes defender la patria no es una declaración. De hecho, cuando estos hablan de defender las conquistas sociales de la Revolución, la mayoría piensa en educación y salud gratuitas, y -si esa es la medida de la Revolución y el socialismo en el plano social-, es lógico que muchos digan que tú deberías pagarlas, si te quieres mudar a otra parte “donde no vas a defenderlas”.

En cambio, tú crees que esos derechos los conquistó la Revolución para todos, y por eso mismo son tuyos, sin más condiciones que haber nacido en esta isla. Has escuchado que, según la Constitución, los derechos básicos de un cubano están más allá de su manera de pensar; y que la justicia social y la igualdad son precisamente eso: principios y valores que hay que ejercer de verdad, sin sujetarlos a clase, raza, género, orientación sexual, religión o ideología, porque representan la conquista más importante de todas, la de la dignidad plena de la persona. Bueno, si tú estás de acuerdo con eso, quizás te sorprenda escuchar que eres una criatura del socialismo. Si te importan el bienestar de toda la sociedad, la democracia de los ciudadanos, la libertad (incluida la de todos los que te rodean) y la independencia nacional, te advierto que eres un ser más politizado que muchos habitantes del planeta -incluidos probablemente la mayoría de ese país para donde vas.

También tú tienes, como esos otros buenos ciudadanos que acabo de mencionar, tus propias verdades asumidas, que compartes con tus amigos, y que ustedes tampoco ponen nunca en tela de juicio. Por ejemplo, piensan que son un cero a la izquierda, y que nada pasa por ustedes. Sin embargo, te comento que este sistema nuestro te consulta y te pide que te movilices, porque tu movilización y tus opiniones le son necesarias para que la mayoría de las políticas funcionen -aunque ni tú ni muchos burócratas lo entiendan así. En efecto, aunque ellos sigan pensando que lo decisivo es aceitar la cadena de mando y cumplir el plan, y tú creas que eres una nulidad en el sistema, cuando pides la palabra para criticar los Lineamientos, reclamas tus derechos en cualquier parte, protestas ante desigualdades y privilegios, aplaudes una crítica dicha sin pelos en la lengua, pides que las políticas no solo se enuncien sino tengan resultados -e incluso cuando acudes a la Plaza refunfuñando, para hacer quórum en la misa de Joseph Ratzinger- estás contribuyendo activamente a la política, y a mantener vivo un tejido sin el cual este sistema languidecería, y que los sociólogos llaman consenso.

Por cierto, ese tejido es lo que sostiene también al capitalismo. La diferencia consiste en que este no requiere que participes activamente, basta con que no intentes subvertirlo, tengas la sensación de estar informado y poder decidir quién gobierna, yendo a votar (o no) cada cierto tiempo. Naturalmente que allá puedes expresar muchas opiniones y escuchar otras miles, elegir entre varios candidatos, enterarte de quiénes son y cómo piensan, sus planes y propuestas para los grandes problemas del país, e ir a votar (si eres ciudadano) por el que te parezca. Quizás te hayas preguntado a veces por qué este sistema nuestro, que tiene sus elecciones, no puede darle a la gente que piensa como tú la posibilidad de expresar sus opiniones políticas en la televisión, proponer tantos candidatos como quiera (no solo abajo, sino a todos los niveles), escucharlos, hacerles preguntas y saber lo que tienen en la cabeza, antes de votar por ellos y sus propuestas. Siempre has oído que la confrontación política en la televisión, una lista abierta de candidatos y el debate entre ellos no es otra cosa que la politiquería del capitalismo. Que si abrimos ese espacio, los americanos, la mafia de Miami y los disidentes se van a aprovechar para usar sus dineros y confundir al pueblo. Y al enemigo “no se le puede dar ni tantico así”. Etc.

También debes haber oído, sin embargo, que nosotros mismos podemos acabar con esto que tenemos más probablemente que ese enemigo. Y que este y sus planes no pueden ser la causa de que dejemos de hablar de nuestros problemas, porque al final, la verdad se impone. Lo has oído, en la voz de los principales dirigentes, una y otra vez, pero es como si nada, los argumentos de siempre siguen ahí. Estás cansado de escuchar anuncios de cambios que no acaban de llegar, y que no dependen de “factores objetivos”, sino de una “vieja mentalidad” que sigue sujetando las riendas.

Por cierto, ahorita que mencioné una frase suya, me pregunto si alguna vez has leído al Che Guevara. Hasta no hace mucho saludabas todas las mañanas recordando su nombre. Me figuro que lo admiras como protagonista de mil hazañas de guerra, y sobre todo, haber sido capaz de morir por sus ideas. Te es familiar el guerrillero heroico, pero lo que sabes del pensador político del socialismo es apenas unas frases sacadas de contexto en vallas y muros despintados, y ciertos lugares comunes, como el tema del “hombre nuevo” y los “estímulos morales versus materiales”. ¿Por qué será que nunca te hicieron leer en clase “El socialismo y el hombre en Cuba”? El Che no creía en la infalibilidad del gobierno o de lo que él llamaba la vanguardia. “Sin embargo, el Estado se equivoca a veces. Cuando una de estas equivocaciones se produce, se nota una disminución cuantitativa de cada uno de los elementos que la forman, y el trabajo se paraliza hasta quedar reducido a cantidades insignificantes; es el instante de rectificar”. También advertía que la participación ciudadana era esencial: “el hombre en el socialismo, a pesar de su aparente estandarización, es más completo; a pesar de la falta del mecanismo perfecto para ello, su posibilidad de expresarse y hacerse sentir en el aparato social es infinitamente mayor. Todavía es preciso acentuar su participación consciente, individual y colectiva en todos los mecanismos de dirección y de producción”.

Tú también piensas que la participación no puede ser solo cosa de marchas, actos y reuniones, donde tu presencia no cambia nada ni incide “en los mecanismos de dirección”, sino por el contrario, se diluye en “cumplimiento de metas” y otras formalidades. Sientes que en esa participación falta compromiso, sinceridad, espontaneidad. Si te piden que pongas un ejemplo de formalismo, tal vez menciones a las organizaciones juveniles y los medios de comunicación, cuyo estilo y retórica te hacen “desconectar” a ti y a tus amigos; o los CDR y la FMC, donde tampoco te sientes participante de nada sustancial.

No sé si sabes que, en un país donde puedes votar y ser elegido para cargos en el Poder Popular desde los 16 años, la presencia de jóvenes delegados en municipios y provincias ha ido bajando, desde 22 % (1987) hasta 16 % (2008). En la Asamblea Nacional, esa presencia promedio cayó al 4% en los años 90; y aunque creció en las últimas elecciones, sigue siendo inferior a 9% de los diputados. Como habrás oído, el porciento de viejos en el país ha aumentado y hoy es el más alto que hayamos tenido nunca (17,73 %); mientras el de niños y jóvenes ha disminuido. Sin embargo, los de tu edad, 16-34, son todavía el 31,41 % de toda la población que puede participar en el sistema político -muy por encima de los mayores de 60, que son solo el 21,6 % de los que tienen ese derecho. Obviamente, la presencia de jóvenes en cargos elegidos por voto está muy por debajo de su peso en la población adulta. Sea cual sea la causa de ese bajísimo perfil, está claro que mientras más jóvenes como tú salgan del país, menos será su presencia en cargos políticos; y si resides afuera no vas a poder votar ni mucho menos ocupar ninguna responsabilidad. Como ves, tu decisión de irte tiene hondas implicaciones también para los que nos quedamos.

Esto de irse del país no es nada nuevo, claro. Desde antes del 59, cada vez más gente se iba, sobre todo al Norte; de hecho, ya íbamos en camino de alcanzar una cifra como la de hoy, con más de un millón de nacidos aquí en el exterior. Cientos de miles, incluida la clase alta y muchos profesionales, se fueron en los 60. Cuando el Mariel (1980) y los balseros (1994), partieron otras decenas de miles, entre ellos muchos que no trabajaban, administrativos y obreros. En esas oleadas de los últimos 30 años, no había tantos jóvenes, profesionales y mujeres como ahora. Algunos te dirán, sin embargo, que de otros países -México, Centroamérica, el Caribe, para hablar solo de los vecinos- se va más gente que de esta isla y no pasa nada. Que hay más dominicanos, jamaicanos y guatemaltecos tratando de llegar a EE.UU. o adonde sea, que cubanos. Y que en definitiva, las remesas de los que se han ido mantienen a flote la economía de sus parientes y de su país. ¿Por qué tanto trauma con el caso de Cuba, si eso le pasa a otros muchos? ¿No habría que empezar a pensar que somos otra isla del Caribe, en vez de asumirnos como los raros y de vivir esta experiencia tan normal como una tragedia nacional?

Otros consideran, en cambio, que somos un caso diferente, porque aquí la gente sale por razones políticas, no económicas. Algunos incluso nos miran como una isla rodeada de caña de azúcar por todas partes, donde nadie sabe lo que pasa afuera. Pero seguro tú sí te has enterado de lo que se dice sobre Cuba y los cubanos en el mundo. Aunque no tienes Internet en tu casa, conseguiste un buzón de correo electrónico, u oyes la BBC o Radio Caracol o Radio Exterior de España u otra de las muchas estaciones en español que se cogen desde cualquier radio. Es probable que hables con alguno de los millones de turistas que caminan por nuestras calles; que tengas un primo en Hialeah o Alicante; un amigo que viaja porque es médico, académico, músico o funcionario. Por alguna de estas vías, o por discursos que escuchas aquí mismo, habrás notado que se ha puesto de moda hablar del éxodo y de la diáspora cubanos. ¿Te has fijado que nadie se refiere a los japoneses en Sao Paulo, los turcos en Alemania o los gallegos en toda América Latina desde que llegó Colón como un éxodo o una diáspora -y son muchísimos más que nosotros en cualquier parte? ¿Por qué será? Estas palabras resonantes vienen de la Biblia, donde se usan para describir el éxodo desde Egipto a “la tierra prometida” del pueblo de Israel; y su posterior dispersión por el mundo. ¿Acaso seremos los judíos de estos tiempos? ¿Otro “pueblo elegido”, que paga la culpa por sus pecados? ¿Debería tocarle entonces a la iglesia, vicaria de Dios y ajena a los éxodos, la misión de reconciliarnos? Como ves, el lenguaje no es totalmente inocente. En todo caso, esa afición a creernos excepcionales y esa marea de palabras no nos ayudan mucho a ganar claridad sobre lo que somos y nos está pasando realmente.

A fin de cuentas, dentro de poco, tú también serás “un cubano de la diáspora” -lo que siempre será mejor, por cierto, que si te llamaran “exiliado”. Cuando llegues allá, verás con tus propios ojos que algunos se fueron a la diáspora y han terminado en el exilio. Las causas de esa enemistad radican allá y aquí. En ciertos países, la industria del anticastrismo, con ramificaciones en muchos sectores, ha creado un mercado laboral, donde es posible conseguir un cierto empleo o modo de vida, si uno se radicaliza en contra. Como podrás comprobar, al revés que aquí, lo políticamente correcto allá es hablar mal de todo lo que pasa aquí, y esa norma, en ciertos lugares, puede ser muy estricta, ya lo verás. Otros, en cambio, se han puesto así porque del lado de acá les han hecho pagar costos elevados, no solo en dinero. Se han sentido castigados, sujetos de prohibiciones y separaciones, obligados a pagar una multa personal que les resulta injusta y onerosa, solo por haber decidido probar fortuna en otra parte. No importa que se haya reconocido oficialmente el origen económico y familiar de la emigración, se sigue cultivando insensiblemente entre muchos de los que parten un encono, cuyo costo rebasa todas las recaudaciones y contabilidades de corto plazo, porque deja una huella indeleble en las personas, y por lo mismo, en el cuerpo real de la nación. El precio de esa enemistad, naturalmente, es inestimable.

Como ves, aunque tu decisión personal parece solo eso, tiene un significado social y político mayor. Te reitero que nada de lo comentado hasta aquí intenta cambiar tus planes. Estoy seguro de que si te quieres ir, no hay papeleo, ni trabas, ni condicionamientos familiares, ni tarifas, ni medidas punitivas que te detengan. Eso lo saben bien aquellos cuyos hijos se han ido, experiencia que incluye a todos los grupos y jerarquías. Algunos parecen olvidar, sin embargo, que sobre este tema de la política migratoria ha habido experiencias provechosas, que deberían tener un efecto demostrativo. Por ejemplo, en el sector de la cultura. Justamente, si fueras artista o escritor, no tendrías el dilema de quedarte aquí para siempre o irte para siempre. Podrías decidir trabajar afuera durante años, y finalmente regresar a tu lugar, para salir cada vez que quieras -como han hecho muchos. O seguir allá, mantenerte en contacto y colaborar con proyectos aquí, retornar una y otra vez -como hacen otros. Lo cierto es que la mayoría de nuestros artistas y escritores no se ha ido del país de modo definitivo. Si se tratara solo de términos “estrictamente económicos”, está claro que, para los intereses del país, su valor como capital humano es muchas veces superior a las gabelas migratorias. Esa política alternativa ha dado frutos no solo para ellos, sino para todos nosotros.

No me vuelvas a decir entonces que la política no te interesa, porque la verdad es que todo esto te importa mucho -igual que a la mayoría de los jóvenes como tú, que viven afuera, pendientes de lo que pasa aquí. Si te preguntaran por tus sentimientos como cubano, quizás digas que estás orgulloso de que seamos así como somos, de nuestra herencia cultural, tradiciones, luchas por la independencia, creencias, valores, patriotismo. Ya ves que tu “apoliticismo” es muy dudoso, digan lo que digan o lo que pienses de ti mismo. Ahora bien, probablemente sí te va convenir mucho conectarte en directo con las realidades del mundo, y aprenderlas por ti mismo, cosa difícilmente alcanzable solo con Internet, la antena o el mp3. Salir de Cuba, además de probar fortuna, te da el chance de crecer por ese lado. Nada contribuye más a la educación política que viajar, conocer otras gentes y culturas, valores y creencias ajenas, palpar directamente y hasta experimentar los problemas de otros, para darse cuenta de dónde uno está. Si hubieras tenido la oportunidad de viajar y regresar, una y otra vez, el contexto en el que tomarías tu decisión ahora sería diferente.

Quiero terminar esta carta, naturalmente, con una despedida. No queremos que te vayas. Pero si ya lo decidiste, ninguna talanquera burocrática te lo impedirá, y lo que más cuenta ahora es que no te vayas para siempre. Queremos que no partas del todo, y para asegurarlo, lo primero es poner un calzo para que la puerta siga abierta. Donde quiera que estés, piénsate uno de nosotros, y que perteneces aquí, pase lo que pase. No rompas ni nos des la espalda ni te dejes provocar por nadie, de allá o de aquí, que pueda convertirte en un enemigo. Levántate cada día recordando esta nave donde seguimos remando, que solo se mueve si todos la empujamos. También tú puedes remar desde allá, para que siga a flote y se encamine a buen puerto. No dejes que te entre el bicho de la soledad o la nostalgia, que no sirve para nada; ni te resignes a la idea de que estás lejos; ni dejes de estar pendiente de todo lo que nos pasa. Nosotros seguimos contando contigo. Te esperamos siempre, como al que vuelve de un viaje. Lleva con orgullo que eres un ciudadano de este país, porque la cubanía no es un documento de viaje, ni la patria un pedazo de tela. Habrá quienes te digan que somos una isla virtual o imaginada, un territorio diaspórico y otras metáforas. Tú y nosotros sabemos que Cuba es el espacio real donde compartimos cosas tangibles como riesgos y resultados, costos y aspiraciones, entre todos. Así debe ser; y será, si nos lo proponemos duro. Buena suerte y hasta pronto.

La Habana, 31 de mayo de 2012.

comentarios
  1. luis castro dice:

    lol

  2. MI SALIDA DE CUBA

    Te cuento… fui muy pobre… digamos que procedo de una familia extremadamente pobre, de un pueblecito no muy conocido que se llama Casilda, ubicado en el Municipio Trinidad en la Provincia Sancti Espíritus. Durante 9 años los Reyes no me dejaron juguetes como a otros niños. Siempre que llegaba ese día que ansía cualquier niño, por la tanta propaganda con que nos inundan los medios, y a la que no escapa absolutamente ningún ser humano, ese ‘sagrado’ día 6 del mes de enero, de la cama y medio dormido salía corriendo a la sala de mi casa a ver que me habían dejado los Reyes… nada, no me habían dejado nada, y eso que hacía mi lista, todos los años, cada vez más corta. Pedía menos, por miedo a que se pusieran bravos los Reyes… y claro, cuando yo le preguntaba a mi madre, ella me respondía siempre lo mismo:- ‘Te portaste mal, muy mal, por eso Melchor (que era mi Rey por ser el de los pobres, según me dijo un día mi abuela materna) no te dejó nada’. Así caló en mi mente la misma respuesta de mamá durante 9 años. Claro, también avanzaba el tiempo y también me nacían otras preguntas que no me atrevía a hacer, porque conocí muchos compañeritos míos que sí se portaban mal, muy mal, y los reyes les dejaban lo que pedían, pero, claro, un día descubrí que los Reyes solo dejaban juguetes a los que tenían posibilidades económicas y no a los muertos de hambre como yo… ¿Dios sabe esto?

    Triunfa la Revolución cubana en Enero de 1959. Esa fecha me marcó porque en mi casa todo cambió a favor. Todo cambió. Yo como joven aproveché todo lo que en ese momento me brindó el inicio de la Primera Revolución Socialista Permanente de América Latina. Milité en todo lo que me ofrecían. No daba abasto con tantas responsabilidades. Igual consideraba pocas las tantas cosas que asumía como joven revolucionario, a saber, ‘Patrullas Juveniles’, ‘Jóvenes Rebeldes’, ‘5 Picos’ (Era subir cinco veces el pico más alto de Cuba, que se llama ‘El Pico Turquino’ en la Provincia Oriental de Santiago de Cuba). Fui alfabetizador y partícipe de las “Brigadas Conrado Benítez’… ‘Miliciano’… ‘Policía’… ‘Miembro de los Comité de Defensa de la Revolución’… En todo me alistaba, y me parecía poco… No paraba en mi casa. Eso sí, un día se me acabó la locura de asumir tantas responsabilidades, porque me obligaron a estudiar. Ahí me molesté porque yo quería seguir de un lado para otro, pero me pusieron un alto a mis desajustadas decisiones. TENÍA QUE ESTUDIAR PORQUE SI NO ESTUDIABA, SENCILLAMENTE NO PODIA SEGUIR ASPIRANDO A SER UN BUEN REVOLUCIONARIO. Esta es una VERDAD COMO QUE EXISTE UN SOLO HOGAR, ‘LA TIERRA’.

    Después de concluir la Alfabetización me becaron en la ‘Escuela Carlos Marx’ que quedaba en La Habana, para hacer el Pre-Universitario. Empecé a estudiar mi primera carrera, “Químico Azucarero” que por cierto, no terminé porque, francamente, no me gustó nada. Pero había que estudiar. Me obligaron a ESTUDIAR y a mí no me gustaba la química. Me sentía prisionero en aquella beca. Renuncié a la carrera de Químico Azucarero y me enrolé en el Ejército. Así me inicié en la difícil tarea de querer ser “el hombre nuevo” que el Che nos inculcó a los jóvenes de mi generación. Pasé varios cursos dentro de la vida militar, ingrese a la ‘Juventud Comunista Cubana’ (UJC) y luego al ‘Partido Comunista Cubano’ (PCC) hasta que me licencié del Ejército en el año 1968.

    Ahora bien, este carácter hiperactivo que tengo de nacimiento, que todo lo quiero saber y todo lo quiero hacer, sumando el poder de liberación que me proporcionaron aquellos estudios obligados, me llevaron un día a querer ‘volar’ demasiado alto. Esto trajo como consecuencia un normal desajuste y una reafirmación de la frustración que traía desde mi niñez. Yo soy de una generación intermedia que un día se le tendrá que reconocer mucho más de lo que hoy se le reconoce, porque somos el ‘puente’ entre los guerrilleros y la nueva estirpe de Revolucionarios que hoy muchos son los que llevan, junto a Fidel, el mayor peso de la Revolución. Mi generación fue una generación llena de sacrificios, sobre todo muy complicada por la confrontación tan fuerte que hubo por las agresiones de EE.UU. contra la Revolución cubana en sus inicios, cuando aún la Isla no tenía la experiencia de respuesta defensiva y preparación que puede tener hoy en día frente a cualquier agresión. ‘Lucha Contra Bandidos’, ‘Girón’, ‘La Crisis de Octubre’, los desembarcos que a diario hacían los terroristas cubanos desde Miami, quemando cañaverales y tiroteando desde alta mar en lanchas rápidas a los pueblos costeros… A esto hay que agregar que Cuba fue el primer país en América Latina que fue víctima de la guerra bacteriológica de EE.UU., logrando en esa época casi exterminar el ganado porcino con enfermedades como la ‘fiebre porcina’, que obligó a sacrificar a todo la masa porcina. En la caña de azúcar con ‘la roya’, donde en varias ocasiones se les tuvo que dar candela a los cañaverales para que no se propagara la bacteria…en fin, fue una etapa extremadamente dura, muy dura.

    Pero no se dejaba de estudiar. No se podía dejar de estudiar. Bajo el fuego del enemigo había que repasar las tareas del maestro… y pobre del que no estudiara. Y cuando relativamente todo se calmó en el país, porque la Revolución pudo consolidarse y aún bajo ese relajo de injerencia y de intervención a lo descarado, se logró un bajo perfil de tranquilidad, aunque todavía hoy siguen con el mismo empeño pero más sofisticado, dentro de mí seguía la inquietud de ‘volar’ más alto de lo que había ‘volado’.

    Un buen día inicié los trámites migratorios y viaje a San José, Costa Rica, luego a Puerto Rico y hoy vivo desde 1988 en la Ciudad de Miami, donde no he dejado de ser lo que fui. Con el tiempo llegué a la conclusión de que soy víctima consciente. Nadie me obligó a salir de Cuba. Mi salida nada tiene que ver con discrepancias ideológicas… Por estos motivos es que me siento tan comprometido con la CONTRAINFORMACIÓN.

    Es sumamente importante que aumentemos nuestro caudal de conocimiento mucho más allá de lo que te proporcionan los medios masivos de comunicación locales. Hay que estudiar y leer mucho y hay que informarse mucho más de lo que nos informamos. Lo único que le puede producir MIEDO al ser humano es la falta de CONOCIMIENTOS. Hoy más que nunca para mí es muy importante tener en mi mente, y trasmitirle a todos, que el ser humano sólo tiene una vía para lograr su completa LIBERTAD y es dejar de ser ignorante. El IGNORANTE ES ESCLAVO DE SÍ MISMO Y ES TAMBIÉN UNA PERSONA LLENA DE MIEDOS, y el que lo dude, que le eche un vistazo a nuestros pueblos de América Latina, que por tener en muchos casos el 80% de analfabetismo, no les queda más remedio, por consecuencia, que ser dóciles, hasta el extremo de dejarse robar, como les han robado desde hace años hasta el día de hoy, los gobernantes ‘elegidos democráticamente’.

    • Qué trata de decir, Sr ?, que es usted un manipulado más ?. Y quién, de la generación nuestra_porque yo tengo 60_, no fue atrapado por el ímpetu de la revolución ?; cómo no serlo ?. Usted sabe bien que era imposible evadirse de la ola social de la revolución desde el propio 1959 y después, los mecanismos de apoyo social implícito del acto de descabezar asesinos de jóvenes y defenestar a ricos hacendados terratenientes y jugadores de la suerte de tener un amigo político a quién recostarse, se volvieron cada vezl más sofisticados, llegando a convertirse el pueblo cubano de objetivo central de la revolución en deudores de los líderes acreedores; ostentadores de mantener el statu quo alcanzado por la epifanía de la Sierra Maestra y el Llano, “título nobiliario” que aún explotan para sí negando cualquier tipo de arribo al poder de personas más radicales _ un latrocinio político, Sr._, sin dudas que el pueblo cubano _en general_ no quiere ver y al parecer, usted tampoco menciona.
      No es suficiente haber removido el clima político corrupto que acompañaba el anterior gobierno para, per se, monopolizar el poder creando un místico sistema político importado, donde el mecanismo sitúa a los peones sin posibilidad de decidir el futuro político de su propio tablero ( entiéndase nación ). Sin embargo, esa etapa de lucha en contra del gobiernto de Batista, es la Carta Magna que emancipa el poder monolítico y corrupto que existe hoy. El clásico Aé La Chambelona; el clásico quítate tú pa’ ponerme yo. De qué vale soñar con aquel pasado que usted rememora romáticamente si aquellos vallientes se han convertido en ladrones de poder ?.
      Le deseo dulces y melancólicos sueños, Sr. Para mí…nada, son una fucking pesadilla.
      Bye.
      Ahh, a propósito, nunca me respondió antes…

    • jogara dice:

      Creo que hay que conocer, observar y enjuiciar sin subjetividad.Sin pasión.Hay qente que sale de Cuba a Miami o a donde sea pensando que todo el monte es orégano.Y no es así.El cubano gracias a la Revolución,pese a quien pese,es el individuo mas preparado de toda Latinoamerica.Lo dice un español que conoce Cuba Y America.Ya quisiera España tener una población tan preparada como Cuba.Y es lógico ese afán de salir, conocer y comparar.Y ocurre que muchos que salen con brío a conquistar el mundo se dán cuenta a la larga de que en ningun sitio “atan los perros con longanizas”.De que te vale vivir en una democracia”formal” si solo puedes votar una vez cada 4 años un programa politico.Alguien cree, acaso, que las promesas electorales son vinculantes?En españa tenemos un gobierno que está haciendo justamente todo lo contrario de lo que prometió.Y ahora que?.Tenemos que esperar otros 4 años para “castigar” al que nos engañó?.Y el próximo gobierno nos engañará o no?.A ver si nos enteramos de una “puñetera” vez que quien manda en los países presuntamente demócratas son LAS ELITES ECONOMICAS MUNDIALES,el pueblo es una basura que representa el papel de lo que nos han hecho creer que es la democracia.Votamos.Y qué?.Para qué?.Quien nos hace caso si el F.M.I. dice lo contrario de lo que votamos y el gobierno de turno lo obedece ciegamente.Decía Lenin ,con acierto, “democracia para qué”?. Sigan soñando que la democracia resuelve problemas, que las brujas vuelan y que los pájaros maman.Sean felices.

      • Qué defienden sus argumentos, Sr.?, al Fidelismo cubano ?, al Socialismo del Este empotrado en Cuba miserable ?; al Leninismo a ultranza ?.
        Le pregunto: Si se siente tan defraudado de la Democracia de España,_que a juzgar por sus razones_, es el único lugar donde ha vivido; si siente que es engañado por su gobierno y por los grupos de poder…Por qué no se va a vivir en paz consigo mismo en Cuba, Viet Nam, China o en la misma graciosisima Cuba que tanto defiende y de ese modo puede pleitesiar al querido lider que no engaña a su pueblo y cumple lo que promete ?; por qué de deja de blandir argumentos desde la comodidad de su Laptop con 24 horas de servicio de Internet y enguyendo un enorme chorizo El Miño, o Palacio, acompañado de un buen tinto de 10 o 12 años de cosecha ?.
        Cuán fácil es desde la penísula decir que el fidelismo es lo que hace falta allá para dejar de estar leyendo El País en la esquina esperando por un jodido trabajo que no aparece por culpa del FMI o de la crisis económica de EE UU. Es fácil desde Madrid.
        Donde hay que hacer igual que el chivo es desde La Víbora, no desde La Coruña. Andar 4-5 kilómnetros para llegar a la casa saliendo del trabajo bajo un sol aplastante porque no hay una jodida guagua que te regrese o porque prefieres caminar a escuchar los desmanes que los que esperan en la parada vociferan contra el jodido gobierno de Fidel que no tiene dinero ni para comprar una jodida guagua Pegazo a los españoles que tanto aman a los cubanos.
        Lo único que hace usted aparte de plasmar su opinión que respeto pero que cuestiono, es apoyar un régimen corte franquista que solo ha engañado a su pueblo con falsas promesas chovinistas y nihilistas.
        Le invito a pasarse una temporada en Cuba sin su coche, sin sus tiendas madrileñas, sin su aparato acondicionador de aire, sin sus chorizos ni almejas ni tintos, sin su pasaporte de la eurozona y por supuesto, con la libretica de abastecimientos cubana, compadre !.
        Después de esa temporada, escriba en La Chiringa…si encuentra Internet, eh !

  3. luis castro dice:

    marco jesus por lo que escribes tuviste buen historial dentro de la revolucion siendo un revolucionario emigraste hacia el capitalismo a ti lo que te ocurrio fue que abandonaste el barco cuando se estaba hundiendo como hacen las ratas tu eres el clasico desertor que cambia sus ideales politicos por mejoras economicas da mucha tristeza leer tu historia debes regresar a cuba y ayudar a construir el socialismo intentalo puede ser que tus antiguos camaradas te perdonen tu traicion

  4. willy dice:

    marcos hermano ,de veras cada vez que leo un comentario tuyo me hago muchas preguntas ,porque al parecer a ti no te dejan entrar a cuba , extrañas a tu patria y entonces estas tratando de ganarte un reconociemiento o un merito que haga ver que estas arrepentido , y como es logico para poder entrar a cuba tienes que tener el permiso de este gobierno y si pones en contra de el no te lo van a dar ,y ahi tienes un gran dilema , solo es mi opinion que puede estar muy lejos de la verdad , pero en este comentario que haces hay algo que me llama la atencion y es en cuanto a lo que dices en tu ultimo parrafo , que despues dices que se le eche un vistazo a america latina ,pero eso le cabe como anillo al dedo al pueblo cubano tambien , que esta muy desinformado de la actualidad , y es por eso que es esclavo de si mismo y del que le mete el miedo etc etc y todo lo que tu mismo dices , eso es verdad , pero le encaja bien al pueblo cubano que es asi como lo tiene este gobierno dictador , de todas formas se que eres cubano y te deseo lo mejor y que puedas lograr todo lo que deseas aunque no pensemos igual ., mira el comentario de luis castro que es muy real ,gracias

  5. willy dice:

    doy gracias a este blog ,porque hasta ahora los comentarios salen automaticamente y no te los bloquean , y eso me agrada , no como otros blogs que primero te lo llevan a moderacion y si entiendes que la idea puede ser aceptada por ellos entonces te lo publican , o utilizan un buen truco de poner un solo comentario de una persona que piense diferente y despues diez de los que dicen a favor del gobierno cubano , para el que entre vea como que el porciendo de los que defiende la dictadura de castro es mucho mayor que el otro , buen truco eh?? que honestidad ? que claridad?, yo estoy de acuerdo que me bloqueen si mas que un comentario acudo a malas palabras o ofensas de tipos de personales , pero no por expresar mi idea contraria , respeto el pensamiento de cada cubano porque siento que cuba les pertence tambien ,pero me gustaria saber que el pensamiento de la mayoria es el que reina y hace el camino real por el cual transite nuestra patria .

  6. Cuando yo salga les contaré…

  7. luis castro dice:

    asi es muchas gracias por dejarnos opinar

  8. Estimado Willy… Por lo tan decente que escribes, te mereces una respuesta tambien decente… Te invito a revisar mi pagina personal y mis Cronicas en Facebook, http://www.facebook.com/#!/MarcosJesusConcepcionAlbalathttps://www.facebook.com/pages/Escritos-mios/169260179814378 – lograras aclararte algunas respuesta, sobre todo en mis albumes… En cuanto al regreso, es una necesidad mental, eso nos sucede a todos los cubanos, creo que sin excepcion, nuestra particular cultura, idiocincracia, etc, nos ata de pies y mano, no es mentira, es decir, y tu lo expresas de cierta manera tambien, es una contante en cada cubano, estemos en contra o a favor, tambien aquellos que dicen ser indiferentes… No creo que deba tener en cuenta lo que piensen en Cuba sobre mi, ya pase las fronteras que nos obliga a mantenernos mas que tranquilo, hijos, nietos, familia en general, porque hablar de de regresos, es materialmente casi imposible si tienes ‘cadenas’ sanguineas… Y resumiento, por conocer, por haber vivido una historia particular, y luego conocer algo mas de lo que conocia cuando si vivia en Cuba (aclaro, tambien viaje, pero no es lo mismo viajar que vivir, compartir), me hace responsable de, como minimo, trasmitir mi verdad… Conciente estoy que mi verdad no puede ser la de los demas… Cada uno se proyecta dependiendo de su propias viviencias, de su historia… Eso si, que levanten el bloqueo a Cuba, entonces, bueno entonces, te puedo asegurar que me ire de los vivos sin duda, y si tengo tiempo te aseguro hoy, me comprometo con los que me estan leyendo, que escribire de otra manera, pero ahora, en estas circunstancias, para mi, Cuba esta atada por los cuatro costado, y no deseo ser parte de los criminales de la politica de la ‘olla de precion’, porque es muy facil meter candela desde aca, cuando todos de cierta manera tuvimos posibilidades de hacerlo dentro de la Isla, y asumir responsabilidades porque todo conlleva riesgos… Willy, reiterare lo que escribiste de otra manera… EL TU OPINAR CONTRARIO NO TE HACE MI ENEMIGO… Por encima de todo esta Cuba, los cubanos y cubanas… Yo amo inmensamente a Cuba y si me siento agradecido… Y aprovechando esta religiosa descarga, si, este Blog es el unico que permite que se escriba y se publica directamente sin pasar por la censura… A Carlos Alberto, su Director, tambien le estoy agradecido… Gracias por leerme… Marcos Jesus…

    Pd.- Aunque solo le tengo que rendir cuentas a mi familia, a mi conciencia, por cortesia a los que siempren juzgan por su condicion, aclaro que sali de Cuba cuando nuestro pueblo disfrutaba del apoyo y solidaridad del Campo Socialista, quien pudiera dar fe de lo que escribi ahora?…

  9. Raydel dice:

    Yo salí, pero no quería irme para siempre. Si pudiera, viviera en Cuba y trabajaría afuera. Pero el gobierno no lo permite. Sinceramente no espero ningún cambio hasta que ocurra la muerta biológica de todos esos ancianos que solamente desean mantenerse en el poder hasta el final sin darle oportunidad a los más jóvenes. Ellos siempre sustituyen a otros, pero no a sí mismos. ¿Quién va a tener fe en un grupo de viejos que se enamoraron del poder, se corrompieron y nunca más quisieron ser ciudadanos de a pie como nosotros?

  10. De nuevo me quedé con los deseos….

  11. willy dice:

    marcos gracias por tu mensaje , el vivir lejos de nuesta tierra , nuestra lluvia ,nuestro olor a cultura popular , nuestra sangre es un tema que viene desde siglos y del cual no solo los cubanos no podemos escapar ,casi todo el que vive lejos de su familia y mas como la de nuestra cultura le es muy dificil desconetar ese capitulo del diario vivir y sentir . son muchos los caso que realmente conmueven el corazon de cualquiera cuando de separacion familiar se trata y de la tierra de nuestra infancia tambien , se que en tu forma de pensar en varios temas no coincidimos para nada ,pero me alegra que no nos veamos como enemigos porque no lo podemos ser solo por el hecho de pensar diferentes ,cuando quizas los dos estemos equivocados o los dos estemos en lo cierto , a muchos les gusta bailar y bailar es bueno pero no a todos ellos les gusta el mismo tipo de baile , y para eso no hay un baile mejor que otro ,, soy de los que piensa que el tema CUBA es un tema mas que dificil para cualquiera , y hay mucha tela por donde cortar , , solo deseo lo mejor para nuestra patria ,por supuesto hablo desde mi punto de vista

  12. domlumivi dice:

    “PATRIA ES HUMANIDAD” Jose Marti

  13. inez dice:

    30 anos siendo parte de ese sueno transfromador… nada ocurrio. Ahora otra generacion debe poner 30 anos mas para lograrlo? Un sueno de casi sesenta anos no es demasiado largo para la vida de un ser humano? Cuando es el momento justo de decir .. lo intentamos pero ese sueno no es viable, no es justo para ningun cubano, no es justo como ser humano.

  14. luis castro dice:

    ellos piensan que patria es la tirania por eso te llaman vendepatria cuando piensas diferente

  15. Todos los totalitarios utilizan a su antojo los emblemas nacionales para redimir su trayectoria. Al escribir esta reflexión no puedo evitar que mi mente reproduzca imágenes de tiranos envueltos en la bandera nacional o entonando el himnos con más pasión que los demás. No hablan nunca en primera persona_como es lo normal cuando damos a conocer nuestro plan del fin de semana: Voy con mi familia a Cayo Marathón; entiendo que debo ser más precavido en lo adelante; no dejaré que me insulten…etc, etc, etc._; no, ellos dicen: “…tenemos que estar preparados para cuando el enemigo ataque, estarlo esperando listos para…; nuestro pueblo no puede dejar de pensar en la sangre derramada por nuestros mártires para que no sea en vano…”, etc, etc, etc.
    Chávez, con mucha frecuencia, emplea la bandera en forma de camisa o la coloca detrás de su sitio frente a los micrófonos para que aparezca después de él en segundo plano. Como los demás, se refiere a la patria como si ésta le hubiera encargado la misión de enquistarse en la silla presidencial contra los verdaderos aires democráticos y con total impunidad parlamentaria_ que es el órgano que representa la Soberanía Nacional_, eroga y dicta leyes para aplanarse sus propósitos en nombre del Pueblo. Cuando escuchas a un político refiriéndose muy seguido al pueblo, erízate, está cocinando algo muy especial.
    Es un ardid psicológico e ideológico. Piensen que si los que huyeron de Cuba no fueran tratados como enemigo, como lo fueron, cómo justificar una desbandada de más de un millón de cubanos?. Tienen que repetir constantemente que la Ley Helm Burton es la causante de tal desbandada, diciho mejor, de la huida masiva de la gente de su patria. Detrás de esa huida hay un sentimiento común: búsqueda de Libertad. Aunque escuchemos por ahí cuando le preguntan los periodistas por qué te fuiste de Cuba y respondan que para mejorar, sabemos que esa no es la respuesta medular. Ocurre que la miseria que se sufre diariamente es tan aplastante que se confunden los sentimientos y las conclusiones. Es peremne el “tranajo” por completar las raciones del almuezo y la comida o de uno de ellos, tanto, que cuando la señora de la casa prepara lo que “consiguió” y lo sirve a su familia dice: “…esto es lo que resolvimos hoy; veremos mañana. Y no protesten, muchachos por la seguidilla, es mejor que nada.”.
    Y este ejemplo es casi nada comparado con la realidad. La necesidad de llenar el estómago que se manifiesta fonéticamente con el ronroneo de los intestinos, apaga el deseo creciente de no oir mas de imperialismo y de amenzas y bloqueo y de los cinco o los venticinco o las naciones unidas día por día, noticiero por noticiero, Gramma pro Gramma, programa por programa. Que debemos votar, que debemos marchar, que debemos asistir a la reunión, que si la guardia cederista, que si los ejemplares, que si la bandera nacional, que si la asamblea, que si el discurso de Fidel…es sencillamente mortificante y enervante el día a día en Cuba. Hasta escribirlo ahora me deprime. Cuídate del vecino que es chivatiente; que no andes muy tarde por la esquina que el jefe de sector le mete un acta de advertencia a cualquiera; que si ten cuidado cuando regreses con “eso” no vaya a ser que te registren por el camino’ que llévate el carnet de identidad que lo piden en todas las esquinas…qué me dicen ?; lo recuerdan eh ?.
    Pero esa presión política, ese terrorismo del estado disfrazado de buenas intenciones de movilización ciudadana es solo una cortina de humo para ocultar el proselitismo a coj…con que el gobierno y sus óorganos controlan a la ciudadanía.
    Y aunque me he alejado un poquito de los comentarios que me precedieron de Luis, Inés, etc sobre la tergiversación de PATRIOTISMO, es sano reconsiderar siempre estos detalles, que no lo son tanto, y que he recordado con ustedes, para comprender por qué las respuestas de los que ahora viven en Miami son tan evasivas de la realidad profunda de sus sentimientos. Alejar cualquier mal recuerdo es sano para empezar una nueva vida; solo los escritores deben lidiar con reescribir esta triste historia del pueblo cubano. Recoger sus miedos, sus pendejadas, sus valentías, el increible esfuerzo que realizan en el extranjero sin oficios ni beneficios y aún salen adelante. Qué no harían los cubanos en el 2012 en adelante dueños de su propio destino ?

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