Las dudas de un cubano sobre regresar a la isla o quedarse

Avión de cubana

Acabo de regresar de un viaje a Estados Unidos y Suiza invitado a festivales de cine.

El camino de vuelta siempre incluye a Miami como tránsito casi obligatorio. Y el encuentro con amigos o viejos conocidos.

Nadie me dice nada. Ninguno intenta convencerme de algo.

Pasaporte
¿Regresar o quedarse?

Sólo hablan de sus problemas cotidianos. Sus líos, sus aconteceres y sus devenires diarios.

Sin embargo una dicotomía me retumba en la cabeza: regresar o quedarme.

Desde hace más de 50 años la cuestión se erige como una máxima shakesperiana para la mayoría de los cubanos.

Regresar significa el choque bochornoso contra un calor que es cada año más asfixiante.

Y en cuanto sales del avión comienzan los tropiezos. Una aduana cada vez más distante, fría y dura para los nacionales.

Los no cubanos casi ni se enteran en su emoción por descubrir la isla. Pero el recibimiento a casa, en lugar de ser afable, está teñido como de un odio, envidia, frustración o impotencia de los que te reciben.

Aduana

Una vez me tocó regresar en medio de un apagón. Bienvenido a Cuba.

Para los que sobrevivimos aquí, la rutina en esta mezcla ambigua y angustiosa entre subdesarrollo y socialismo, ya se sabe lo que esto encarna: el reencuentro con las vicisitudes cotidianas, la intolerancia, el burocratismo, la indolencia, la escasez, la incomprensión, la “falta de recursos”, la manera estrecha y pueblerina de pensar, el “bisne” (business) callejero a flor de piel ya hasta insultante, el maltrato, la apatía, la desidia, la politización de todo, el falso discurso, la ausencia de moral y una larga cadena de etcéteras que desbocan en lo que hoy duramos y/o padecemos. O intentamos ser. O aspiran que seamos.

Llegada

¡Claro que no es así por todos lados! En Cuba hay también familia. Gente buena. Y mucha. Pero casi ninguna de ellas decide. Sólo sobre nuestro sentimientos.

Ya hay más de una generación hastiada de tanta historia, tanto pasado glorioso, tanta promesa de un futuro promisorio, cada vez más lejano; y de tanto presente acuciante.

Para el cubano de a pie sólo se vive el día a día. Ayer ya resolví. Mañana ya veré. Necesito alimentar hoy. Y no hablo sólo de comida. Hay una necesidad de alimento espiritual incluso más apremiante.

Es la tesis de una de mis películas: se puede ser pobre de bolsillo pero no miserable de alma. Hay quien me atacará por esto. No será sorpresa. Ya hemos aprendido en este tiempo a no escucharnos.

 Para el cubano de a pie sólo se vive el día a día. Ayer ya resolví. Mañana ya veré”
Por otro lado: quedarse.

Todos me cuentan lo que ha significado. Rotura de lazos, readaptación, nostalgia, difícil inserción y pago hasta del aire que respiras.

Nada más
Primer largometraje de Juan Carlos Cremata Malberti.

Creo en mi cultura. Esa es mi nación. La que me hace entenderme con los que ya no viven en la misma tierra y compartir comunes espacios.

Sé que soy atípico, privilegiado. He podido conocer y hacer realidad muchos de mis sueños.

He visto mundo y sé que algo distinto existe. Y que es real. Y que tampoco allá se encuentra la solución pues el remedio puede ser peor que la enfermedad.

Pero me he erigido en persona del mundo a la que el concepto casi municipal, de barrio o tribu que se le otorga a “la patria” me resulta estrecho, incómodo, apretado y hasta minúsculo.

Pero no dejo de sentir como el resto de mis semejantes. Los demás. Los que a menudo cuentan el menudo conteo que es subsistir.

¿Qué hacer? ¿Por qué tenemos que seguir en esta disyuntiva?

Cuba

Regresar al quiste y regodearse en él o quedarse en el dolor y cimentar otro futuro.

Por más que no se quiera, la realidad te atrapa. Una y otra vez te envuelve, te degrada, te aniquila. Enciendes la tele y todo es mentira. El mismo discurso seco y agrio versus la apariencia de una vida fácil y disipada, cómoda y factible.

Alguna vez leí algo que de algún modo me edifica y calma, un poco, en todo esto. El problema es que uno siempre se va, nunca regresa.

¿Por qué regreso?

A esta altura del partido creo que casi por costumbre. Antes solía hacerlo porque tenía una familia y sobre todo una obra que erigir aquí.

Tampoco creo que tenga edad ya como para afrontar un cambio de tamaña magnitud.

No es nada de patriotismo. Ya no creo en la “patria”. Mi nación es mi trabajo.

Pero no sé qué decidiré en el futuro.

Isla

8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Alfredo Viamonte MArin dice:

    Estimado Carlos Cremata.
    Realmente tu escrito me há tocado fondo. Conozco tu trabajo y siempre fui un gran admirador de tu obra. Cuando decidi “quedarme” en octubre de 2004, todas esas interrogantes y pensamientos que expones me atacaron también. La decisión de comenzar de nuevo dentro de las “Arenas de mi soledad” no fue nada fácil, al menos espiritualmente. Existia una “Foto de Familia” llore, me emborrache, me deprimi; pero al final de 2 meses encontre la fuerza dentro de mi y entendi el por qué Oscar Wilde escribió “En el mundo común de los hechos, los malos no son castigados, ni los buenos recompensados. El éxito se lo llevan los fuertes y el fracaso los débiles. Eso es todo.” 10 años despues tengo el fruto de mi esfuerzo en mis manos, el cual comparto muy placerosamente con mi “sagrada família”, la cual nunca me abandonó ni sintió verguenza de mi. Las puertas y las oportunidades que siempre me cerraron o me negaron, aqui em Brasil me fueron dadas. Resisti la arrogância y la humillación desde la tierra que me vio nacer, pero fui más fuerte que todo eso. Comence de nuevo com 40 ãnos y triunfe. Soy el vivo ejemplo que el gran espiritista brasileño Francisco Cândido Xavier, más conocido como Chico Xavier, resumió en una frase memorable: “Aunque nadie puede volver atrás y hacer un nuevo comienzo, cualquiera puede comenzar ahora y hacer un nuevo final” Suerte en tu caminada y un gran abrazo desde Rio de Janeiro

  2. infame dice:

    llevamos llenos de dudas como cremata desde 1959, no estamos aburridos ya? de un experimento que nos ha traido mas perdidas que ganancias como nacion?

  3. Sindulfo dice:

    Todo el respeto para Cremata, por su sinceridad y valentía al decir cosas que en la jerga oficial son “antipatrióticas” porque ellos se creen son país y patria y el que no acepte su dictadura son “apátridas”.

    Solamente quería decir algo que me llama la atención del escrito y es que viene de alguien que no es un “cubano de a pie”, como el mismo Cremata reconoce, cuando dice: “Sé que soy atípico, privilegiado. He podido conocer y hacer realidad muchos de mis sueños”.

    Por ello creo, que los no “privilegiados” que son más del 90% de los cubanos, sobre todo los jóvenes, tienen claro que no regresar, si tienen la oportunidad de salir, es la opción deseada y no se les presenta la disyuntiva que preocupa a Cremata.

  4. loquehayqueleer dice:

    Bueno, si tenemos en cuenta todos los inconvenientes que nombras al “regresar” y los pocos que nombras al “quedarte” creo que inconscientemente ya tomaste tu decision.

    Y te adelanto que esa decision es la mas logica. No vale la pena sobrevivir cuando se puede vivir.

    Para mi se limita a dos razones. Libertad REAL y vivir de mi sudor.

    Con esos beneficios solamente me basta para dejar atras las locuras tropicales de un grupo de iluminados, sus lacayos y los ciegos que no quieren ver.

  5. Sandra dice:

    Saludos Carlos, al principio pensé que tú lo redactabas, (aunque en mi interior siento que es así) creo que te ves reflejado. La diferencia es que a ti, si te jala tu hermosa familia, y el gran amor que le tienes a tu patria, estando fuera pudiste disfrutar de muchísimas cosas. En fin, recibe como siempre un gran abrazo.

  6. Dantes dice:

    Acabo de regresar de un viaje a Estados Unidos y Suiza invitado a festivales de cine.

    El camino de vuelta siempre incluye a Miami como tránsito casi obligatorio. Y el encuentro con amigos o viejos conocidos.

    Nadie me dice nada. Ninguno intenta convencerme de algo.

    °°°°°°°°°°°°°°°°°

    Nadie puede hacerlo, de la misma manera que nadie puede decirte con que mujer debes o no debes casarte, simplemente son decisiones personales que tu, solamente tu, puedes hacer por ti…………………….. la intolerancia, el burocratismo, la indolencia, la escasez, la incomprensión, la “falta de recursos”, la manera estrecha y pueblerina de pensar, el “bisne” (business) callejero a flor de piel ya hasta insultante, el maltrato, la apatía, la desidia, la politización de todo, el falso discurso, la ausencia de moral, el miserable salario, y una larga cadena de etcéteras……………si todo eso no es suficiente para ti como para largarte de allí, entonces nada lo es.

  7. no entiendo bien a cremata, si esta desorientado pudo quedarse y no entiendo bien las
    razones para regresar, si paso por Miami y pudo ver el mundo de esta ciudad, podria
    constatar igualmente que no todo lo que reluce es oro, que la libertad es un concepto
    personal de cada persona, que aqui malviven muchos cubanos que han venido a este
    pais, creyendo en un falso paraiso y se encuentran con una dura realidad, a veces di-
    ficil de supercar. No solo de cuba emigran que es natural ya que tienen un status es-
    pecial que ningun otro tiene, de toda la america hispana fluyen por miles a los ee.uu.
    esperando encontrar una mejor vida , son personas humildes, que pasan a engrosar
    las filas de los trabajos agricolas o de la construccion, pues son ilegales y son persegui-
    dos, a los unicos trabajos que pueden optar son labores agricolas o trabajos en la cons-
    truccion donde no tienen que dart dato alguno, ya que los recogen en determinados
    lugares vehiculos al efecto para trasladarlos hasta los campos o la construccion.
    conozco bien las dificultades de cuba, pero como soy una persona mayor, valoro alta-
    mente cosas que existen en Cuba que no va a encontrarlas aqui jamas, indiferencia,
    apatia ante situaciones urgente de muchas personas, valor del dinero sobre todo que
    incluso corrompe la politica y aqui en este Miami, zonas de pobreza que no debian
    existir en el segun los propios norteamericanos, el pais mas poderoso del mundo.

    1. Mercedes dice:

      La gente sigue llegando en masa.

      Los mejicanos vienen a trabajar ilegal en los campos por la misma razon que los cubanos llegan a hacer cualquier cosa en Miami. Porque en Mejico la cosa esta mucho peor para esos mejicanos y en Cuba mucho peor para esos cubanos.

      Simplemente por eso.

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