Fantasmas y amenazas de la revolución cubana

bandera-cuba-revolucion

Tomado de LJC

La mayor amenaza para el proyecto socialista está en sí mismo, lo dijo Fidel en 2005 y pocos prestaron atención, demasiado ocupados en aplaudir. Hoy son pocos quienes advierten sobre el ejército invisible de cubanos que día a día van renunciando a la Revolución. Cada uno de ellos es un fracaso nuestro, por nuestra incapacidad para implicarlos, por las torpezas de algunos y las impotencias de otros sin poder hacer algo al respecto. Así mueren las revoluciones cuando no se hace algo al respecto.

Mientras se conforma este ejército, los nuestros ni siquiera se dan por enterado, preocupados por lo que haría el enemigo con tal reconocimiento. Algunos deciden postergar el problema, negarlo o atacar al mensajero de las malas noticias. ¿Cómo combatir entonces lo que no se quiere ver? ¿Lo que solo se recoge en las encuestas de opinión del pueblo? Y es que el carácter invisible de este ejército no se debe a un camuflaje especial fabricado en la CIA sino a nuestra propia ceguera.

Quizás nuestra situación sea un gran experimento social, al estilo de El Señor de las Moscas, donde nos han encerrado para que terminemos en pugna entre nosotros mismos. Aunque no sea así, van logrando un resultado parecido. La mayoría de nuestros errores son provocados por las deformaciones naturales de un país bajo asedio y en constante estado de guerra. Eso es lo que ha tenido Cuba durante 57 años, un Socialismo de Guerra.

Ahora que aumenta la brecha social, la tecnocracia desideologizada se hace visible, la producción ideológica revolucionaria se paraliza, los nuevos ricos y la cultura marginal van imponiendo nuevos estilos de vida, vemos un ring en el que no se puede boxear sin guantes. El contexto no está a favor de las fuerzas de izquierda, en Cuba ni en América Latina en sentido general, nos quieren convencer de que ser revolucionario ya no es cool. ¿Nos robaron esa herejía o la regalamos nosotros?

Son tantas las contradicciones que el pueblo muestra señales de cansancio, a pesar del triunfalismo mediático. El triste papel que le ha sido asignado a la prensa, la ausencia de liderazgos necesarios, el atolladero económico, la imposición de un esquema estrecho (y aburrido) sobre qué es la lucha revolucionaria y la incapacidad de reconocer la situación actual, son semillas de las que brota el ejército invisible.

Por su parte, militar por cuenta propia en el ejército del socialismo también tiene un costo. En La Joven Cuba hemos acompañado el proceso revolucionario, apoyándolo desde la crítica y la alternatividad. Pero algunos creen que todo aquello que no venga por la vía institucional, no rinda cuentas verticalmente, no entre en el sistema de trabajo centralizado y planificado, lo que no cumpla estos parámetros es una amenaza. Y así nos han tratado a menudo, sin mucho éxito gracias a las fuerzas revolucionarias dentro de las instituciones, en la estructura estatal.

El punto es que responder al llamado que hizo Raúl sobre señalar lo mal hecho y participar en la construcción del futuro, ha tenido un precio y lo tiene para todo el que lo intenta en sus puntos más álgidos. Es muy difícil enfrentarse a la apatía y el desaliento bajo los ataques que provoca la incomprensión. Irónicamente, las personas que renuncian al camino de la participación social, por nuestros errores o por voluntad propia, no son molestados en absoluto. No hay planes para rescatar el porciento de cubanos que ya perdió la Revolución, pero sí intentos sutiles de parametrar a quienes todavía lo intentan con ella.

En la Cuba de hoy hacer política es todavía un acto subversivo, visto como peligroso, ambicioso, oportunista y atrevido. ¿Acaso se construye el Socialismo sobre los hombros de un pueblo apático? ¿Cómo puede resultar más valioso un hombre enajenado políticamente que uno implicado en su presente y futuro? ¿Dicha implicación significa solamente repetir el discurso oficial? ¿Existe un plan para lidiar con este ejército invisible?

Triste destino si después de tanto cuidarnos de la subversión externa, terminamos desarmados por nuestra incapacidad de reacción interna. Pues el ejército invisible existe y crece…guerra avisada no mata revoluciones.

5 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Luis dice:

    Que asco me da leer o oir: ” como dijo Fidel….el llamado de Raul…..” cuando alguien trata de jugar con la cadena sin incomodar al mono, es una muestra de servilismo y cobardia politica

    Saludos, Luis

  2. Adolfo dice:

    Soy de lo que piensan que en Cuba se le da mas importancia a lo que piensan en el extranjero de nosotros, a lo que sentimos nosotros mismos.
    Digo que el cubano siempre va a ser de izquierda, pues hay cosas que no permitiremos que nos quite nadie.
    La renuncia a la Revolución no creo que es el término adecuado, es la renuncia a permanecer en Cuba o a participar en debates o similares de lo que se trata y para mi la principal causa es la falta de esperanza y de credibilidad.
    No existe la transparencia informativa de que tanto se habla por los principales dirigentes del país, ¿es que no le hacen caso?
    En Cuba Dios aprieta pero no ahoga, pero tampoco suelta siempre nos tiene asfixiado.
    Cunado te imaginas que la cosa va mejorando de pronto una crisis económica que se informa pero no se explica y sobre todo no se explica ¿por qué no la previmos?
    Raúl dijo, más o menos, “la velocidad en que avancemos dependera de que hagamos las cosas bien hechas” ¿y por qué no la hacemos bien hecha?
    Eso se debería debatir a camisa quitada.

  3. Adolfo dice:

    Por primera vez escribí en este blog, no lo conocía, y seguí leyendo otros artículos de fechas anteriores y pude observar comentarios de algunos que son totalmente contrarrevolucionarios, y creo que el debate debe ser hacia un sentido construcitvo, el contrarrevolucionario no debate, es como el fundamentalista religioso, solo vale en lo que él cree, no debate, sólo afirma y su verdad es irrebatible.
    Podemos estar descontentos, podemos afirmar como usted lo hace de que el pueblo está cansado y creo que sí, pero seguiré defendiendo esta revolución porque la revolución no son personas son sus logros y defectos.
    Hay quien dice que en Cuba puede haber un capitalismo sueco, Cuba es la llave del Golfo, y la historia cuenta varias cosas, primero que después del socialismo viene el capitalismo salvaje, no el capitalismo moderado, segundo muchos que luchan por el capitalismo lo hacen por el bienestar propio no de la sociedad, es como el que defiende a los “de a pie”y cuando monta un negocio propio se olvida de ellos y después se convierte en un explotador de los de “a pie”.
    Puerto Rico es un país libre asociado de los EEUU y 63 mil portorriqueños salen como promedio al año hacia EEUU en los últimos dos años, según lei, han salido 1500 médicos.
    Un capitalismo en Cuba significa un derechista en el poder que le “pagaría”a los EEUU y antiguos propietarios sus antiguas propiedades intervenidas y aumentaría aún más nuestra deuda externa y para ello tomaría medidas neoliberales de acortar los gastos sociales y la venta a privados de las empresas cubanas, que por su puestos seráin las más eficientes, miles de personas se quedarían sin empleo al día siguiente y ya no habría Ley de Ajuste Cubano eso implica mayor delincuencia y lo peor Cuba por su posición geográfica sería una buena base para el narcotráfico y el cártel de La Habana fajada con el Cartel de Stgo, volvería el pandillerismo que ya había nacido al triunfo de la Revolución, se perderían derechos laborales y sociales etc, etc, nada de eso es mentira, es lo que ocurre en América Latina, ¿por qué no ocurriría en Cuba?
    Me gusta como escribes, pero no dejes que gente que no aportan nada intervengan con su contrarrevolución que no beneficia a nadie.

  4. milileal dice:

    la doble moral ha hecho metastasis en el seno de la sociedad cubana.los que dan su vision de la realidad apartados de la linea oficial son satanizados es por eso que las filas oficiales estan llenas de fariseos y falsos profetas y eso es mucho mas dañino que a la postre podria mandarlo todo al carajo

    1. Adolfo dice:

      La doble moral hace mucho daño, no lo niego y se encuentra en nuestra sociedad en cada uno de sus estratos, por ejemplo, aquellos que dicen defender a la patria y están locos porque los EEUU se adueñen de Cuba, defender al país, es defender su independencia, su cultura, si eres comunista o no es otra cosa, cada cual tiene el derecho de pensar como quiera, y actuar en función a su pensamiento, pero con el cuidado de no entrar en alguna ilegalidad y de no efender.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.